La elección del informe pericial de mayor valor probatorio

La elección del informe pericial de mayor valor probatorio

Corresponde al juzgador al igual que la valoración de la prueba pericial | Jurisprudencia


 

En su Sentencia 1030/2023 de 22 de noviembre, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, nos recuerda que en relación con la prueba pericial, para que pueda basarse en ella una alteración o determinación de hechos debe quedar claro que la conclusión obtenida judicialmente es desmesurada, ilógica y sin sustento racional; en ello debe tenerse en cuenta que la valoración que la ley da a la prueba pericial es la de la sana crítica y ello lleva ,inevitablemente, a esa construcción valorativa lógica.

En esa valoración debe tenerse en cuenta la doctrina jurisprudencial reiterada y constante declarando “que en supuestos de informes médicos contradictorios (cualidad ésta que, cuando menos, no puede negarse a la valoración de la situación de hecho de patologías descritas por las Comisiones de Evaluación en su informe), no hay razón para dar preferencia o más valor a los dictámenes particulares que a los oficiales, cuando ambos ya fueron debidamente valorados por el Juez de instancia en uso de las facultades que el artículo 97.2 de la Ley de Procedimiento Laboral (hoy derogada) le confiere, frente a cuya valoración, más objetiva, desinteresada e imparcial no puede prevalecer la más subjetiva, interesada y parcial de la parte recurrente, máxime cuando es jurisprudencia igualmente reiterada del Tribunal Supremo (por todas, sentencia de 24 de junio de 1998) la de que “en caso de coexistencia de varias pruebas periciales y documentales que presenten conclusiones plurales en divergencia, tan sólo podrán mostrarse en apoyo del error invocado, aquellas pericias médicas emitidas por organismos profesionales que evidencien una mayor solvencia o relevancia científica que las que sirvieron de base al Magistrado para formar su convicción”; siendo igualmente jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo (sentencia de 3 de mayo de 1990 [ RJ1990, 3953] entre otras) la de que “ha de respetarse, en principio, la apreciación de la prueba pericial realizada en la instancia, salvo que existan razones suficientes para considerar que tal apreciación es contraria a las reglas de la sana crítica a que se refiere el artículo 632 de la Ley de Enjuiciamiento Civil”.
 

la elección del informe pericial de mayor valor probatorio

La elección del informe pericial de mayor valor probatorio

 

La juzgadora de instancia se ha basado para determinar las patologías del trabajador en el informe médico de síntesis de fecha 1 de abril de 2022 (folio 86), y en el informe médico de evaluación de incapacidad laboral de fecha 8 de septiembre de 2022 (folios 58 vuelto y 59); de donde resulta que el demandante fue dado de alta por la Mutua el 02-02-2022, impugnó el alta médica y por sentencia de 04-05-2022 se declaró el alta médica indebida; siendo valorado nuevamente por la Mutua practicándosele gammagrafía ósea para descartar SDR (síndrome distrofia simpático refleja), prueba diagnóstica que dio como resultado que no presenta lesiones óseas focales ni patrón DSR; en las limitaciones orgánicas y funcionales se indican las siguientes: dolor en antepie y 2º, 3º y 4º dedos del pie izquierdo con movilidad activa del 2º, 3º y 4º dedos limitada y pasiva completa; finalizando el informe con las siguiente evaluación clínico-laboral: estudiado por dolor y falta de movilidad de los dedos del pie; realizadas RM pie izquierdo con tendones extensores y flexores dentro de los límites normales, sin que exista causa neurógena que justifique la impotencia funcional de los dedos y sin patrón de DSR; en los tratamientos se indica entre otros que se le pautan plantillas de descarga.

Por lo que no se aprecia error de la juzgadora que justifique la revisión del hecho probado tercero, en cuanto que corresponde a la juzgadora la valoración de la prueba pericial y la elección del informe pericial al que le confiera mayor valor probatorio; todo ello conforme a las reglas de la sana crítica, y de dicha valoración no se desprende ningún dato que permita concluir ni intuir que la deducción de hecho del Juzgado sea ilógica o desproporcionada y por ello debe mantenerse la redacción de los hechos.

Por otra parte, la redacción propuesta por el recurrente no es admisible en cuanto que contiene valoraciones predeterminantes del fallo, y en cambio no recoge ni detalla cuáles son las limitaciones funcionales concretas del trabajador que sirvan de fundamento para la modificación del fallo de la sentencia por el cauce del apartado c) del artículo 193 de la LRJS…«DESCARGAR SENTENCIA COMPLETA»
 


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